La metamorfosis de los alimentos

Escrito por: Manuela Abreu

Hablar de Food Design es como hablar de innovación, de creatividad, o hasta incluso de amor o felicidad… Son conceptos amplios, difíciles de entender y a momentos algo subjetivos. ¿Por qué? Porque dependen de quién lo esta definiendo, del uso que se le está dando, el contexto donde está sucediendo, el momento, las personas que lo ejecutan, etc. Es decir, son relativos.

El Food Design, tanto como palabra, como concepto, es relativamente reciente y ha sido más comúnmente utilizado en el mundo de los restaurantes y la gastronomía directamente, en el diseño de platillos, emplatado, fotografía de alimentos, entre otros. Pero lo que no es para nada reciente, es la relación que tenemos los humanos con los alimentos y la constante búsqueda de mejorar el entendimiento que tenemos de éstos y nuestras dinámicas de consumo.

En esta relación humano-alimento, el diseño ha jugado un rol esencial desde siempre, solo que no éramos tan conscientes de ello. Si bien el sabor se interpreta como el atributo más importante a la hora de diseñar un alimento, la verdad es que la comida se procesa psicoquímicamente a través de sus propiedades sensoriales. Costa Mogoulas, en su estudio How Color Affects Food Choices, explica que: “La anatomía del sabor, usa la lengua, la nariz, el cerebro y los conceptos visuales para hacerse una idea de su sabor, entre estos el gusto es el ultimo sentido que toma lugar”. Gracias a este desarrollo cognitivo es que las personas podemos asociar diferentes colores, formas e incluso texturas a sabores determinados y  así crear una imaginario sobre un alimento con solo verlo, y finalmente este reconocimiento natural juega un rol clave en la decisión de compra y consumo. 

Si llevamos la mirada hacia el presente, no solo de los restaurantes, sino de la industria masiva de alimentos, teniendo en cuenta los constantes y acelerados cambios del comportamiento de los consumidores, el incremento de competidores y la taza extremadamente baja de nuevos productos que son exitosos, es que podemos entender la importancia de estar en un ejercicio activo de diseñar productos, en este caso alimentos, que sean relevantes para los consumidores, que conecten con sus estilos de vida y que sean llevados a ellos de la forma correcta.

En este nuevo capitulo de ImasD que se llama Food Design no hacemos ciencia espacial. Los alimentos y sus estímulos sensoriales han estado allí desde siempre, lo que nosotros buscamos es crear un ecosistema de ideas frescas y deliciosas, y poner las herramientas más poderosas del diseño y la creatividad al servicio de los alimentos; porque somos unos convencidos del poder infinito que tiene la alimentación para un mundo mejor.

Carrito
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0